31 ago. 2012



Saturnalia era el nombre que se le daba antiguamente a la festividad que se hacía en homenaje a Saturno, dios romano del tiempo. De hecho, varios investigadores consideran esa festividad como precursora del carnaval en el mundo occidental. En la Saturnalia se ejercía, simbólicamente, la suspensión del tiempo y con la suspensión la inversión del orden existente: la mujer tomaba actitudes de hombre, el hombre de mujer, el amo de esclavo, el esclavo de amo, el niño de viejo, el viejo de niño. La celebración del caos. Y el caos, se sabe, siempre da origen a otras cosas, a otras posibilidades. O, por lo menos, limpia la mirada, la agudiza.

    Teniendo en cuenta esos aspectos, es que hemos decidido llamarle “Saturnalia” a este grupo de talleristas. No, no es por ahí la historia, qué se piensan. Nos referimos a que en la escritura creativa, en el pensar sin cortapisas y el diálogo que enriquece y pone en jaque las trampas de la razón, sucede el mismo proceso: se suspende el tiempo contable y se invierte, caóticamente, mostrándonos otras posibilidades de entender lo Real. De configurarlo, jugar con él y proponer otras miradas, otras formas de hacer